Corrí dentro de la casa lo más rápido que pude, evité que Brendon o Camila vieran que estaba llorando y me encerré en mi cuarto. Sentí pasos que corrían subiendo la escalera y que de pronto, se detuvieron delante de mi puerta.
- Puedo entrar? – Dijo alguien amablemente, me paré débilmente y abrí.
- Claro… - Dije limpiando la lágrima que caía por mi ojo derecho
Ryan pasó, se acomodó en mi cama y me apuntó a que me sentara a su lado, cabizbaja obedecí.
- Te gusta Brendon, cierto? – Dijo acercándose un poco más a mí
- Algo así… - Ryan me miró con compasión y comenzó a acariciarme el cabello
- Sabes? Aunque te conozco de hace dos días, ya te agarré cierto cariño… -
- Yo también, Ryan. – Dije levantando mirándolo fijamente a los ojos
- No me gusta ver a las mujeres llorar… – Dijo dando una sonrisa torcida y abrazándome
- Ups… Interrumpí algo? – Dijo Camila que acababa de entrar por la puerta. Solté a Ryan y la miré desafiante
- No – Le dije seriamente
- Es que con Brendon iremos al cine y queríamos preguntarles si querían ir… -
- No –
Camila me miró con pena y cerró la puerta de mi habitación.
- No entiendo por que la tratas así – Me dijo Ryan
- Es insoportable. Tu no sabes lo que es vivir con ella – Me crucé de brazos y le di la espalda
- No sabes lo que la palabra insoportable significa – Dijo girándome para que lo viera a los ojos
- A qué te refieres? –
- No sabes lo que es vivir con un padre alcohólico que llega todas las noches tirando golpes para todas partes. No sabes lo que es tener que ver una fotografía de una persona extraña y tratar de reconocer que es tu madre. – Dijo serio
- P… Perdón – murmuré – No sabía… - Ryan me tapó la boca con un dedo y me abrazó tratando de buscar consuelo
- No digas nada, no hace falta –
Al pasar los días, Ryan me agradaba cada vez más; pocas veces nos separábamos, pero la mayoría del tiempo lo pasábamos juntos. Y por fin olvidé a Brendon y me acostumbré a la idea de verlo con Camila casi todos los días en mi casa.
Con el tiempo, creo que comencé a mirar a Ryan con otros ojos. Cada vez que lo miraba, mi estómago se retorcía y me daban escalofríos, algo que no sentía por Brendon.
Un día, después del colegio, saliendo del salón de clases, Ryan me tomó del brazo y me dijo entusiasmado que tenía una sorpresa para mí. Lo acompañé afuera del colegio y me señaló que lo esperara. De pronto, lo vi venir con una chica con el pelo color avellana, no muy alta y con brackets en sus dientes.
- Javiera… Quiero presentarte a mi novia Cami – Dijo entusiasmado
- Eh… Mucho gusto – Dije con expresión de angustia y asintiendo con la cabeza
- Igual… - Cami miró con cara de querer irse a Ryan, a lo que Ryan asintió.
- Bueno… Nos vemos mañana – Ryan me guiñó un ojo y se fue abrazado con su novia.
Miré para todas partes y suspiré cerrando mis ojos, no sabía que hacer, así que caminé lo más rápido a mi casa en dirección contraria.
Casi al llegar, no pude más y me detuve en una plaza cercana y me senté bajo un árbol para llorar. Entrelacé mis dedos encima de mis rodillas y apoyé mi cabeza en medio de ellas.
- Qué te pasa? – Dijo una voz desconocida para mí. Levanté mi cabeza lentamente para ver quien era, y para mi sorpresa, era un chico bajo y pelinegro
- Ehh… Nada – Dije limpiándome las lágrimas
- No digas que nada, no soy ciego – Dijo arrodillándose a mi lado – Puedo ver que lloras –
- Problemas… - Dije mirándolo a los ojos
- Amorosos? – Asentí
- Oh veo… No hay nada en lo que pueda ayudarte? –
- No creo, gracias de todos modos –
- De nada, vives por aquí cerca? –
- Sí… Tu también? –
- Sí, acá cruzando la vereda. Quizás algún día podría invitarte un helado… -
- Claro – Sonreí mientras sacaba una hoja de papel de mi mochila – Toma – Le pasé el papel que contenía mi número de teléfono.
- Nos vemos – Dijo mientras se levantaba
- Oh espera… Cómo te llamas? – Le pregunté
- Wentz… Pete Wentz. Y tú? –
- Javiera… - Pete guiñó un ojo y se fue
Me paré y caminé relajada a mi casa. Llegué y vi a Brendon con Camila comiendo algo en el comedor.
- Hola – dije subiendo directamente las escaleras y encerrándome en mi cuarto. Me tiré en la cama y comencé a leer Mounstros Invisibles de nuevo, solamente porque me recordaba a Ryan.
Mi celular interrumpió mi lectura, contesté sin siquiera mirar quien llamaba.
- Aló – Dije malhumorada
- Hola! – Era Ryan – Estás ocupada?
- Para nada –
- Quieres… Ir a dar una vuelta o algo? –
- Claro –
- Estoy afuera de tu casa – Rió. - Sal ahora antes de que me aburra
Tomé una chaqueta y bajé lo más rápido que pude. Ryan me estaba esperando apoyado en el buzón.
- Hola – Lo saludé seriamente
- Vamos a caminar… - Ryan me tomó del hombro y me dirigió a la misma plaza donde conocí a Pete
- Pasó algo? – Le pregunté intrigada
- Quizás… - Respiró profundo y me miró a los ojos – Noté que algo raro pasó cuando te presenté a Cami – Maldición, me había descubierto – Solo quiero saber si todo fue invención mía o de verdad pasa algo.
- Esque… - Me detuve para pensar – Ryan… - Lo miré a los ojos – Eres mi mejor amigo… Y… Ryan yo te amo – Bajé la cabeza y me tapé la cara con las manos. Ryan me las quitó y con su mano levantó mi barbilla para que lo viera a los ojos
- No sabes cuanto te amo yo también… – Me abrazó e hizo que llorara. Aunque al parecer, no era la única. Mi hombro se había empapado de las lágrimas de Ryan.
It's hard to say how i feel today, for years gone by, and I cried. It's hard to say that i was wrong and it's hard to say I miss you...
Capítulos
jueves, 7 de enero de 2010
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario